Gasolineras: ¿negocio o arma política?
Gasolineras: ¿negocio o arma política?. El debate urbanístico que persigue al PSOE en el Aljarafe.
Las gasolineras se han convertido en uno de los asuntos más controvertidos de la política municipal en el Aljarafe. Lo que en teoría es una actividad económica regulada y legal ha terminado siendo, en distintos municipios, un foco de confrontación partidista y recurrente sin pensar en los vecinos.
Gasolineras: ¿negocio o arma política?
En Palomares del Río, la instalación de una estación de servicio junto a una biblioteca, una guardería y viviendas a menos de 10 metros de la gasolinera provocó una fuerte reacción vecinal y acabó derivando en una moción de censura contra una alcaldesa del PSOE Ana Isabel Jiménez mujer de un concejal del PSOE en San Juan de Aznalfarache. La concesión contaba con permisos en regla solicitados años antes, y la empresa promotora Petroprix terminó denunciando al Ayuntamiento reclamando más de cuatro millones de euros, sin haber llegado siquiera a ejecutar la obra.
Mairena del Aljarafe, Palomares del Río y ahora San Juan de Aznalfarache
El patrón se repite. En Mairena del Aljarafe, tres gasolineras fueron autorizadas en torno a una misma rotonda, una de ellas junto a viviendas en la zona de Hermanas Mirabal después de manifestarse los vecinos próximos a Docente María evitando en aquella ocasión que pusieran una gasolinera en las inmediaciones del recinto educativo, bajo un gobierno municipal socialista. En Palomares supuso la moción de censura de la Alcaldesa Socialista en 2022, Ahora el foco está en San Juan de Aznalfarache ¿porque el concejal de San Juan socialista que gobernaba no promovió modificar el PGOU para que no les pasara a ellos lo que le paso a su mujer en Palomares y se vieran obligados a construir una gasolinera en las inmediaciones de viviendas y centros educativos?.
¿Dónde está el problema con las concesiones de gasolineras?
Si los permisos son legales y el planeamiento urbanístico lo permite, la administración poco puede hacer una vez cumplidos los plazos. La clave no está en paralizar proyectos cuando ya están concedidos, sino en anticiparse modificando el PGOU si se considera que determinadas actividades no deben ubicarse junto a viviendas o equipamientos sensibles.
Ese es el núcleo del debate: ¿por qué no se adaptó el planeamiento en municipios donde el mismo partido llevaba más de una década gobernando? ¿Es una cuestión de previsión o de estrategia política?, ¿Porque sabiendo el concejal del PSOE de San Juan lo que le pasó a su mujer en Palomares del Río no puso los medios en San Juan?
Política municipal, coherencia y aprender de los errores
La crítica que se plantea en distintos municipios es la aparente doble vara de medir: defender una postura en una localidad y la contraria en otra, según convenga políticamente. En el ámbito local, los vecinos valoran la coherencia y la gestión práctica por encima del discurso.
En San Juan, además, el debate llega en un momento en el que el actual gobierno municipal de PP no ha dejado de hacer mejoras en seguridad, limpieza urbana, incorporación de nuevos agentes de Policía Local, recuperación de eventos como la ruta de la tapa y avances en infraestructuras sanitarias y de empleo. Mientras el PSOE ahora está en contra de la gasolinera cuando uno de los concejales del PSOE es marido de la alcaldesa del PSOE a la que le hicieron la moción de censura por querer ponerla en las inmediaciones de una guardería. Total incoherencia.
No todo vale en política
Un buen o mal político se mide por su capacidad de mejorar la vida de sus vecinos, no por convertir cada expediente urbanístico en una batalla partidista. Las gasolineras son un negocio regulado; la política debería centrarse en planificación responsable y protección real del entorno urbano.
El urbanismo no puede improvisarse ni utilizarse como arma arrojadiza. La coherencia, la transparencia y la anticipación son la verdadera gasolina que necesita la gestión municipal.


