El Langui: “Con nuestras pequeñas actitudes podemos hacer una sociedad más plural, más inclusiva, más mejor”

Aunmetro:desevilla entrevista a El Langui. Poca descripción necesita Juan Manuel Montilla, bueno quizá solo eso, su nombre. Más conocido como El Langui, nació en el barrio madrileño de Pan Bendito hace 40 años. Él mismo cuenta que los estudios no le motivaban y que, como remedio, decidió trabajar en una pescadería pues “el pescado era lo único que me gustaba, sobre todo, el congrio cuando mi madre me lo hacía para cenar”. Juan Manuel recuerda que él solo se dedicaba a limpiar porque “como la mano derecha la tengo como un muñón rapaba bien las escamas y así no hacía falta pelador”. Sin embargo, llegaba a casa y el olor del pescado se le quedaba impregnado, “aunque me lavaba las manos, llegaba por la noche y olía a pescado”. Así, pensó que lo tenía que dejar: “Con un boli y un papel me di cuenta de que tenía la oportunidad de hacer otras cosas. Me vi capacitado para hacerlas”.

Desde ese momento El Langui ha evolucionado en todos los sentidos profesionales pero la pesca, el pescado y el mar no lo olvida. De hecho, lo pillamos pescando, enfrente de la montaña de La Concha, en Marbella. Símbolo de que las raíces no se olvidan pero que la pescadería lo llevó por otros derroteros: “El camino me ha llevado hasta aquí, las escamas me llevaron a las vísceras y las vísceras a escribir rap”. 

En el año 2000 crea el grupo de hip hop La Excepción. Desde ahí hasta hoy ha editado tres discos y ha ganado premios como el mejor disco del año para su primer trabajo “Cata Cheli”, otorgado por la revista Rolling Stone o el premio al mejor grupo español en los MTV Europe Music Awards, en 2006

Su palabra es intentarlo y él mismo se define como una persona paciente, perseverante y con humor pero…

¿Alguna vez te has sentido un bicho raro en este mundillo?

A veces me he sentido como un pulpo, pero depende de cómo te miren otros, yo sé mis limitaciones y mis capacidades pero me gusta ser excepción.

¿Cuál ha sido el momento más satisfactorio de tu carrera profesional?

Es complicado decidir uno, cada cosa que he ido consiguiendo. El día que hice tal película, el día que gané tal premio… Realmente lo importante es conseguir tu sueño. Pensar que el día de mañana me dedicaría al rap y llegar a conseguirlo es el mayor logro. Nunca te esperas seguir y conseguir metas. También empezar en rap y cambiar de estilo, saltar al cine, ganar el Goya, la radio, la tele… Cada pequeño logro va constituyendo una satisfacción.

Y es que su carrera no ha hecho más que agrandarse. Quizá para el público en general se dio a conocer en Fuga de Cerebros 2 o el Chiringuito de Pepe, pero su trayectoria dista mucho de quedarse ahí. Versátil donde los haya, ha tocado todos los palos artísticos y el éxito de crítica y ventas lo ha llevado a actuar en los principales festivales como el Viña Rock o trabajar en películas como El Truco del Manco, galardonada con 3 premios Goyas, dos de ellos a título personal como mejor actor revelación y mejor canción original.

Cine, TV, radio, música… ¿qué género prefieres?

Uno complementa al otro, lo que tiene uno no lo tiene el otro. Lo que me hace sentir útil y realmente no me imagino sin hacer una cosa. Me da mono.

Sin embargo, si pudieras cambiar algo… ¿qué sería?

La pesca de arrastre hace mucho daño, eso lo cambiaría y muchas cosas más como los políticos que tenemos, de un lado y de otro, que realmente nos llevan a la deriva y son ellos los que pueden hacer cambiar esto y ¡mira cómo estamos! Cambiaría la empatía de la sociedad hacia el que tenemos enfrente, esto hace que la sociedad tenga mucha plasticidad y los músculos rígidos, que no queramos levantar la cabeza más allá que la pantalla de nuestro móvil, ni saludar al de enfrente, ni saber cómo podemos contribuir con nuestras pequeñas actitudes a hacer una sociedad más plural, más inclusiva, más mejor.

La vida lo ha llevado a no planificar con mucho margen de tiempo. Tanto que su objetivo a corto plazo es “hacerme con algún calamar”. Después del confinamiento, él y su familia decidieron moverse a San Pedro de Alcántara, aunque reconoce que “subo mucho a Madrid por trabajo rodaje, la asociación, el fútbol…”.

Siempre comprometido con causas sociales, El Langui fundó la Asociación Socio-Cultural “A mí, no me digas que no se puede”, creada para fomentar hábitos de lectura, paliar el absentismo, potenciar la convivencia y el respeto.

Ahora está inmerso en la grabación de Donde viajan dos para TVE, ¿qué tal la experiencia?

Muy buena, me da muchas posibilidades, cada lugar es diferente, son muchas horas de rodaje pero en el formato me encuentro cómodo, es muy espontáneo y esto me gusta, me gusta el freestyle, no deja de ser un docureality y hay mucha improvisación. También, la posibilidad de conocer a compañeros, en la primera edición tuve a Pablo Pineda y en esta tengo a Jesús Vidal, y yo contentísimo. Me da tristeza por perder a uno pero alegría por conocer a otro con otras capacidades, también poder viajar, pasar mucho tiempo juntos, descubriendo actividades diferentes. Me gusta mucho tener a personas conocidas como Rafa Nadal pero, sobre todo, conocer gente anónima con una historia potente de superación que nadie conoce, y es lo que nos llevamos nosotros y los espectadores. Te hace levantarte del sofá porque me estoy quejando por dos tonterías y ver como otras personas que lo tienen más difícil y cómo tiran para adelante.

Como nos cuentas pudiste compartir esta experiencia con Jesús Vidal, los dos sois máximos exponentes de la inclusión pero, ¿piensas que realmente se están tomando medidas para implementarla o es todo marketing? 

Sí, se hacen cosas pero podría hacerse más. A veces es simplemente una fachada para conseguir permisos, acercamientos u otros intereses y verdaderamente no interesa y eso te deja mal sabor de boca. Por ejemplo, este programa, TVE aboga por la inclusión, te pide un programa familiar y, de repente, te meten a las 12:30 de la noche, entonces es pura fachada o qué. Es un programa blanco y lo metes a esa hora, eso es fachada.

¿Qué queda por hacer en este sentido? 

Ser más estrictos, exigir más a las empresas para que haya exclusión total, exigir a organizaciones,  centros y establecimientos a cumplir con las leyes de accesibilidad y todo en general que no sea una fachada… Seamos inclusivos al 100% porque personas con otras capacidad pueden aportar mucho más que otra que tenga una actitud negativa. Esta desde que llega por la mañana propicia negatividad en su entorno y al resto de personas y otra con discapacidad, que todos lo miran como bicho raro, pero que pone el 200%, con una sonrisa y con ganas de aportar y ayudar, es un bien. Y muchas veces no nos damos cuenta de eso.

Tienes dos hijos, a ellos ¿qué te gustaría transmitirles en este sentido?

Igualdad ante todo, perseverancia, inténtalo, la importancia del esfuerzo, de conseguir las cosas por ti mismo. En general, la empatía.

¿Qué les dirías que nunca hagan?

Que tengan cuidado, que aporten, que no tengan maldad, que no se rían del de enfrente porque sea diferente, porque haga cosas que a los demás no nos parece, que si ven a un compañero que no recibe el mismo apoyo que el resto, que no le den de lado.

Vivimos momentos complicados, no sólo relativos a la inclusión sino también por la pandemia que afecta a todo el mundo. Sin embargo, tú, durante mucho tiempo, has intentado expresar y dedicar al mundo la vida cotidiana de barrios obreros. ¿Piensas que es este el mejor momento para seguir haciéndolo?

Siempre, nunca hay que olvidar las raíces y es una oportunidad de levantar la voz. En un barrio obrero hay un montón de gente que aporta y sale adelante con buenos valores e inculcándoselos a sus hijos… Siempre lo haré. Las malas lenguas se fijarán en lo peor, en quien no respeta, en lo que se hace mal, en la mala convivencia pero se habla poco de la gente que sale adelante, sale a currar e intentan sacar a familias adelante y siempre con un respeto de convivencia. Yo he respirado eso en mi barrio, hay partes no muy buenas pero otras sí y eso pasa también en La Moraleja, en todos lados cuecen habas.

Lejos estamos de volver a vivir los festivales, esos en los que has participado en tantas ocasiones, ¿cómo crees que la COVID afectará a tu profesión?

Está afectando de forma dura y no se está haciendo nada, el Gobierno no hace nada. No me gusta hablar en redes y menos en estos momentos pues se necesita más empuje y que no hablen tanto pero el sector está golpeado. Está demostrado que la gente puede ir al cine, no hay problema cumpliendo los protocolos, puede ir al teatro, a conciertos, no está habiendo contagios. ¡A ver cómo nos levantamos de esta y a ver qué pasa dentro de un año! Hay miedo y cantidad de familias con incertidumbre y cuando esto pasa no es positivo.

El paso del tiempo nos dirá cómo evoluciona la situación, El Langui por lo pronto prepara su segundo álbum en solitario, la COVID hizo que se aplazara y, ahora, con más calma, está grabando lo que queda. Su nuevo disco saldrá en breve, pero mientras él seguirá luchando por la igualdad de trato, la inclusión del distinto y la erradicación de las barreras. Y, por supuesto, seguirá pescando, como en esta entrevista hasta finalmente conseguir pescar el calamar, por mucho que se vaya la caña.

Rocío Sánchez Galan