“Kilo” el perro que lucha en Bormujos contra el menudeo

“Kilo” el perro que lucha en Bormujos contra el menudeo, es el protagonista de la Unidad Canina de la Policía Local de Bormujos. «Kilo» en poco más de un año ha conseguido incautar droga hasta en los lugares más insospechados a los que los agentes no habrían podido acceder. En estos momentos la labor policial de este perro evita a los agentes además de cacheos y contacto físico directo con los grupos, cuando se sospecha de la comisión de un delito.

Este pequeño labrador de sólo dos años, tiene una gran destreza y disciplina en su labor policial, va siempre acompañado de su guía y monitor, el oficial Eloy Sánchez. De forma periódica rastrea parques, zonas cercanas a centros educativos, reuniones de botellones y otros puntos en los que se tengan indicios de que pueda haber consumo o posesión de estupefacientes.

Su aprendizaje es permanente, ya que hasta el momento es capaz de detectar hachís y marihuana, pero esta aprendiendo con su olfato a encontrar otro tipo de drogas.

El objetivo es alejar a los jóvenes de Bormujos de la droga

“Kilo se ha convertido en un gran aliado de la Policía, es nuestro mejor agente y es un garante de la seguridad para nuestro pueblo, especialmente para alejar las drogas de la juventud”, ha afirmado el alcalde. “Nos preocupa especialmente  este sector de la población y tratamos de evitar que el acceso a los estupefacientes sea algo fácil para los adolescentes”.

La policía local de Bormujos  en el Aljarafe sevillano coordina los puntos a los que los que dirigirse, hacen una inspección previa por parte de los agentes, si hay concentración de jóvenes o movimientos que puedan ser focos de actuación. Se traslada al perro, que rastrea los lugares y rápidamente es capaz de localizar la droga, por muy oculta que se encuentre.

Reforzar la positividad en el adiestramiento

En caso de que este limpio el punto, los agentes colocan pequeñas cantidades de alguna sustancia en algún rincón, para que el animal no sienta frustración de haber trabajado sin resultado y encuentre una recompensa a su esfuerzo, como táctica de adiestramiento.

Su instructor a diario se encarga de su mantenimiento y enseñanza, habiendo logrado operaciones de menudeo importantes, llegando a oler droga en escondrijos que los agentes no hubieran imaginado como la parte del claxon de un volante, en un vehículo.

Su finalidad además es preventiva, puesto que consigue disuadir ante posibles actos delictivos en zonas abiertas de público en general. “Kilo” el perro que lucha en Bormujos contra el menudeo trabaja también cuando se trata de zonas de acceso complicado o en registros de locales.